jueves, 30 de mayo de 2013

Adolescente se suicidó porque sus padres le quitaron el móvil


Algunas personas son tan terriblemente banales que cualquier estupidez puede llevarlos a una depresión increíble. Un ejemplo de lo anterior ha sucedido en los Estados Unidos, donde una adolescente acabó con su vida luego de que sus padres le prohibieran el uso del celular, ya que gastaba mucho dinero.

La chica de 13 años de edad había sufrido una pelea con sus padres en la que le recriminaron su excesivo uso del móvil, razón por la cual decidieron retirárselo y prohibírselo por varios meses.
La joven reaccionó de una manera que nadie imaginaba; subió a su habitación, cerró la puerta con llave y tomó una sobredosis de paracetamol, medicamento que en grandes dosis es mortal y que efectivamente lo fue en este caso.
Sus padres extrañados de que no bajará a desayunar descubrieron su cadáver, que llevaba ya varias horas sin vida.
movil

Bebe su propia orina para superar un cáncer

Carrie Steele, de 54 años, asegura haber vencido los dolores producidos por un aneurisma cerebral bebiendo diariamente su propia orina. 

Esta mujer estadounidense, que vive en Colorado, ha conseguido, por medio de terapias alternativas, que el melanoma que sufría haya remitido. Pero en 2006 le fue diagnosticado un aneurisma cerebral.

Después de dos años luchando contra los dolores de cabeza y con miedo a que el cáncer volviera, Carrie decidió empezar una terapia radical con orina después de haber tenido un sueño que le indicó el camino a seguir.
De esta manera, Carrie empezó a tomar un vaso de orina diario. En 30 días, según Carrie, los terribles dolores de cabeza desaparecieron. Y el cáncer no volvió, incluso sin tomar medicamentos desde 2008, afirma.“A veces es salada, a veces tiene gusto de champagne. Ummmm, a veces con un poco a sabor de limón”, señala sobre el sabor.
Además de ingerirla, Carrie también usa la orina para bañarse y enjuagarse los dientes, explica a The Sun.

Una mujer es adicta a comer pelos de gato

Lisa es una mujer nacida en Detroit que posee una adicción bastante particular, pues goza comiendo pelo de gato. 

Según informa Planetacurioso.com, la mujer de 43 años sagradamente come tres bolas de pelo de gato a diario. 

Un dato no menor es que desde que comenzó a comer pelo acumula más de 3.200 mechones de pelusillas.
Lisa comenta que es realmente grato el pelo de su gatito. Confesó que no aguanta más de 2 horas sin comer su pelo, de hecho lo compara a un algodón de azucar.
Asimismo, a veces come el pelo que se haya quedado atrapado en el peine del gato, Lisa  puede lamer y besar a su gato como si fuera su madre.