Bebe su propia orina para superar un cáncer
Esta mujer
estadounidense, que vive en Colorado, ha conseguido, por medio de
terapias alternativas, que el melanoma que sufría haya remitido. Pero en
2006 le fue diagnosticado un aneurisma cerebral.
Después de dos
años luchando contra los dolores de cabeza y con miedo a que el cáncer
volviera, Carrie decidió empezar una terapia radical con orina después
de haber tenido un sueño que le indicó el camino a seguir.De esta manera, Carrie empezó a tomar un vaso de orina diario. En 30 días, según Carrie, los terribles dolores de cabeza desaparecieron. Y el cáncer no volvió, incluso sin tomar medicamentos desde 2008, afirma.“A veces es salada, a veces tiene gusto de champagne. Ummmm, a veces con un poco a sabor de limón”, señala sobre el sabor.
Además de ingerirla, Carrie también usa la orina para bañarse y enjuagarse los dientes, explica a The Sun.


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